jump to navigation

¡Hola mundo! Noviembre 14, 2007

Posted by estacionalfa in General.
trackback

En breve, despegamos…de nuevo.

Comentarios»

1. Jean Baptiste Elizanburu - Marzo 2, 2006

A lo lejos vislumbro, vislumbro la montaña,
tras ella está mi aldea;
Y oigo, ¡qué gran placer!
el dulce suspiro de la amada campana.

Campana, ¿qué es lo que me cuentas?
¿Cuál es la noticia que lanzas a la lejanía?
Las montañas te responden tras las nubes
haciendo llegar tu mensaje hasta el cielo.

El trabajador del campo, el pastor de la montaña,
la muchacha que va camino de la fuente,
Al oír, campana, tu clara voz
Elevan una oración a la Madre celestial.

También yo rezo a la Virgen María,
guía de los hombres perdidos en la montaña
Para que por favor me conceda la gracia
De hallar hoy a mi pueblo en paz

He dejado lejos atrás las montañas
Veo ya cerca mi aldea.
¿Qué te sucede, corazón, para que te agites así?
¿Vas a fallarme al llegar a la meta?

¡Salud, aldea mía! ¡Salud, rincón donde nací!
¡Salud, lugar amado de mi infancia!
Porque Dios oyó el grito de un niño
Llega a ti hoy a ti un hijo tuyo.

Sendero que alejándote de la ruta
desciendes rectamente por el flanco
monte abajo cual una cinta,
Llévame cuanto antes hasta los míos.

Roble a la vera del camino, ¡en mi infancia,
al volver a casa de la misa dominical,
cuántas veces me senté junto a mi madre
a la sombra de tus gruesas ramas!

Blanco espino del fondo de la huerta,
que sigues guardando el rincón de mi infancia,
¿por qué no puedo como tú, simple ramilla,
pasar mis días en la tierra que me vió nacer?

Mas una lágrima asoma a mis ojos.
Mi corazón desborda de alegría;
ya oigo la voz de los de casa.
¡Te doy las gracias, Dios mío!

De nuevo invade mi corazón la pena,
aquella que cada uno siente al alejarse de su país;
campana que diste mi primera hora,
ojalá seas tú la que dé la última.

2. Astronautas de la estación Alfa permanecen en dieta forzada - Marzo 2, 2006

LOS dos astronautas que habitan la estación orbital Alfa, a unos 395 kilómetros de la Tierra, recibirán alimentos esta semana después de permanecer un largo período cumplimentando una dieta forzada, dijo Kylie Moritz, portavoz de la NASA en el Centro Espacial Johnson, en Texas.

Moritz comunicó a EFE que “una nave rusa Progreso partirá el próximo jueves 23 y llegará a la estación internacional en horas de la medianoche del sábado al domingo (hora GMT) con un cargamento de comida, agua y otros suministros”.

El comandante estadounidense Leroy Chiao y el ingeniero de vuelo ruso Salizhan Sharipov, que han cubierto ya un tercio de su estancia de seis meses en Alfa, han completado la preparación para la llegada de la nave rusa no tripulada, que partirá desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajstán.

En noviembre pasado, el control de la misión de Alfa instruyó a Chiao y Sharipov a que disminuyeran su consumo de comida y agua, cuando se comprobó que las reservas eran escasas.

El reabastecimiento de la estación Alfa —un proyecto multimillonario en el cual participan una docena y media de países— depende exclusivamente de los fletes rusos desde que se paralizó el programa estadounidense de transbordadores espaciales tras la catástrofe del “Columbia” en febrero del 2003.

“Actualmente, tienen comida y agua para sustentarse más allá de la fecha fijada para el arribo de la Progreso”, dijo, no obstante, la portavoz de la agencia espacial estadounidense. “Tienen comida para sobrevivir de 7 a 14 días más. La próxima misión de una Progreso está programada para marzo”.

El despacho explica que ambos astronautas normalmente consumen alimentos con unas 3 000 calorías diarias, y se les ha recomendado que recorten la ingestión a entre 2 500 y 2 700 calorías.

Leroy Chiao y Salizhan Sharipov forman la décima tripulación que ha estado en Alfa por períodos de seis meses.

Asimismo, Moritz explicó que las naves Progreso rusa han resultado muy confiables y han efectuado hasta la fecha 16 vuelos de abastecimiento a Alfa.

Antes de materializarse este programa espacial internacional, las cápsulas Progreso se encargaban de abastecer a la estación espacial rusa Mir.

Una vez que estos vehículos espaciales transfieren su carga, permanecen atracadas a la estación orbital y los tripulantes aprovechan lo que queda de combustible y oxígeno, y emplean la nave para acumular basura.

Antes del arribo de la siguiente cápsula Progreso, la anterior se desprende, reingresa en la atmósfera y allí se destruye por combustión.

La Progreso que partirá esta semana llevará 2,25 toneladas de alimentos, agua, combustible, ropas y regalos navideños, y se espera que atraque en el muelle de la estación espacial el 25 de diciembre aproximadamente a las 00.05 GMT del domingo.

Es justamente el abastecimiento de comida y agua para los astronautas en misiones prolongadas uno de los problemas que preocupa a quienes planifican las expediciones tripuladas más allá de la Luna.

“Ahora vemos que el mantenimiento de un par de humanos a unos cientos de kilómetros de la Tierra es realmente complejo y difícil”, dijo al diario USA Today, Howard MCurdy, quien estudia política espacial en la Universidad Americana, de Washington.

Patricia Santy, una psiquiatra que ha trabajado para la NASA, comentó que la comida es uno de los componentes más importantes en la jornada de los astronautas durante las misiones prolongadas en las cuales no hay mucho más que hacer que llevar a cabo tareas monótonas en un espacio limitado.

“Para los que estén allá, la escasez de alimentos puede ser irritante”, dijo Santy. “La comida es una de las cosas sobre las cuales los tripulantes tienen expectativas cada día”.

Tampoco es mucha la variedad aun en tiempos normales: en la estación Alfa los astronautas comen alimentos precocinados contenidos en latas o bolsas plásticas, y tienen un suministro limitado de frutas frescas y verduras que llegan en las Progreso.

Por su parte las bebidas como café, té y jugos de frutas habitualmente se preparan con polvos y agua. Las comidas preparadas llegan congeladas y los astronautas las calientan en un horno eléctrico.